La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Casarás y amansarás.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
El que habla es el que peca.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El que fía, salió a cobrar.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
A gran pecado, gran misericordia.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Daño merecido, no agravia.
Quien bien imagina, llámese adivina.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Entre bueyes no hay cornadas.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
De la nieve no sale más que agua
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
El hombre pone y la mujer dispone.
Más vale maña que fuerza.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Cada malo tiene su peor.
Favor publicado, favor deshonrado.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
O faja o caja.
Llegaste como agua en Mayo.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Buena cara dice buen alma.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Quien se casa, mal lo pasa.