Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
La razón no quiere fuerza.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
A más beber, menos comer.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
El inicio es la mitad de la tarea.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
El que presta no mejora.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Una alegría esparce cien pesares.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
De ese infierno no salen chispas.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Las apariencias engañan.
Mujer ventana, poco costura.