El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Dura el nombre más que el hombre.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Nadie tan pobre murió que más pobre no nació.
El que trae , lleva.
Hacer castillos en el aire.
Al pez, una vez.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Las armas las cargan el diablo.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Cada cosa nace para su semejante.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
El burro al ratón le llamó orejón.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Ya que me das el consejo, dame también el remedio.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Los golpes hacen silencio.
Muerto al agua, borrasca segura.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
De la vista nace el amor.
Mañana te lo dirá la vida.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
La procesión va por dentro.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Son muchos los hijos del muerto.
El que siembra, cosecha.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Amar y saber, todo no puede ser.
A carne mala, buena salsa.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Al asno no pidas lana.