Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
En ningún apostolado falta un judas.
Con aire solano, no hay toro bravo.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Mujer pecosa, mujer candela.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
La mujer en la cocina es una mina.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
No hay peor error que el no reconocerlo.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Dios, si da nieve, también da lana.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Tal para cual, la puta y el rufián.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
A la fortuna, por los cuernos.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
¿Usted qué come que adivina?
Resultó peor el remedio que la enfermedad.
El que come tierra, carga su terrón.
Por la muestra se conoce el paño.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Las acciones revelan las pasiones
La letra, con sangre entra.
Contra el flato, bicarbonato.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.