Sin trabajo no hay recompensa.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
Fingir locura, es a veces cordura.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Al gorrino y al melón, calor.
Eso no te lo despinta nadie.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Casado por amores, casado con dolores.
Dinero guardado, barco amarrado.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Una buena campana se siente de lejos.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Está oscuro debajo de la lámpara
El hablar es plata y el callar es oro.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Puerta de villa, puerta de vida.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Pan duro, pero seguro.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Donde dije digo, digo Diego.
La gente discreta, no suelta la jeta.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
La contradicción es la sal del pensamiento
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Hombre hablador, poco cumplidor.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Fruto vedado el más deseado.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.