Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
El que anda en silencio, cazar espera.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Señor por señor, el padre es el mejor.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Quien mal padece, mal parece.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Males comunicados, suelen ser remediados.
No hay gato que no tenga uñas.
A la madrastra, el nombre le basta.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Hablara yo para mañana.
Por el árbol se conoce el fruto.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
A veces perdiendo se gana.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Las cañas se vuelven lanzas.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Madre dispuesta, hija vaga.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Caer es más sencillo que levantarse.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Noviembre y enero, tiene un tempero.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Eso pasa en las mejores familias.
Pan candeal no hay otro tal.
Ir a amarrar el zorro.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.