A cada cosa le llega su tiempo.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Al hambre no hay pan negro.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Vivir juntado es igual que casado.
Jugar bien sus cartas.
Quien nada pide, nada recibe.
La vida del puerco, corta y gorda.
Madre dispuesta, hija vaga.
De lo vedado, un solo bocado.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Abril, lluvias mil.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
Quitada la causa se quita el pecado.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
El perfume bueno viene en frasco chico
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Lentejas, comida de viejas.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Alabanza propia, mentira clara.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Abierto el saco, todos meten la mano.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.