Ama, perdona y olvida.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Una buena capa todo lo tapa.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Llena o vacía, casa que sea mía.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Proba varón, que primero es San Antón.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Emborrachar la perdíz
Poca ayuda no es estorbo.
Quien acomete vence.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Dios castiga, pero no ha palo.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Lo que por agua viene por agua se va.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
El amor no quiere consejo.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Cuando vayas a comer, bebe por primera vez.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
A días claros, oscuros nublados.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.