En casa del pobre, ni vino ni odre.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.
Quien lo hereda no lo hurta.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
De vaca vieja, novilla brava.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Callar como puta tuerta.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
Perro no come perro.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Refranes de viejas son sentencias.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
El corazón no habla, pero adivina.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Dar tiro.
A dos días buenos, cientos de duelos.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Baila Antón según le hacen el son.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Boca sucia no habla limpio.
A amante que no es osado, dale de lado.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
La hambre no tiene aguante.
El pan es freno del vino.