Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.
No ser escaparate de nadie.
Hacienda de pluma, poco dura.
Mucho ruido y pozas nueces.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Un indio menos, una tortilla mas.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Ante la duda, abstente.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
El que nada tiene, nada vale.
No hay peligro para el preparado.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
O faja o caja.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Un viejo amigo es una eterna novedad
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.