El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
El tonto ni de Dios goza.
Menos idea que Geral pasando música.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Lo que dejes para después, para después se queda.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Come santos, caga diablos.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
El ignorante al ciego es semejante.
Lo escaso es siempre lo más bello.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
El que mucho promete, poco cumple.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Del uso viene el abuso.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Orden y contraorden, desorden.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.