Casarás y amansarás.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Si hay armonía en la casa, habrá orden en la nación.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
Alabanza propia, mentira clara.
Bien reza, pero mal ofrece.
Quien da el consejo, da el tostón.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Tanto pedo para cagar aguado.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Siempre es pobre el codicioso.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Al maestro, cuchillada presto.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
El jorobado no ve su joroba
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
La suerte es de quien la tiene.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Renegad de viejo que no adivina.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.