Carnero, comer de caballero.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Dios da frío según la ropa.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Con buena escoba, bien se barre.
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
El cobarde vive, el valiente muere.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Despedida de borrachos.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
El inferior paga las culpas del superior.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Hoy no se fía, mañana sí.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Haz buena harina y no toques bocina.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Como el espigar es el allegar.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Ese no es santo de mi devoción.