No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Todo salto tiene riesgo.
Quien pregunta, no yerra.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Donde hay confianza, da asco.
En arca abierta, el justo peca.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Daño merecido, no agravia.
Atrás viene quien las endereza.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
No te metas en querellas ajenas.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
En la tardanza está el peligro.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
La magnificencia prestada, es miseria.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
La muerte hace reflexionar.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Miren quién habló, que la casa honró.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.