El perezoso siempre es menesteroso.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Justo peca en arca abierta.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Hacer enseña a hacer.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
El pecado te acusa.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Quien tiene tienda que la atienda.
Quien la justicia reparte, no puede ser juez y parte.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Es mejor deber dinero y no favores.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
El que manda, manda.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Quien calla otorga
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
Del ahorro viene el logro.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Como es el pago, así es el trabajo.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Cada uno habla como quien es.
Ante la duda, abstente.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
El padre para castigar y la madre para tapar.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
A lo que no puede ser paciencia.
A gran solicitud, gran ingratitud.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.