Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Cada uno en su casa es rey.
La ley justa no es rigurosa.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Favor publicado, favor deshonrado.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Nadie se meta donde no le llaman.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
De padres asientos, hijos taburetes.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Más honor que honores.
Burro que piensa bota la carga.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Cortesías engendran cortesías.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
El que no agradece, no merece.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
La caridad empieza por casa.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Del uso viene el abuso.
La sugestión obra.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Dios nos coja confesados.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Bastante colabora quien no entorpece.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Buen oficio es no tener ninguno.
Agrada, quien manda.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.