A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Untar la carreta para que no chirrié.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Cada villa, su maravilla.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
No arrojes margaritas a los puercos.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
El flojo trabaja doble.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
El amor y el reloj locos son.
Para vos me peo y para otro me afeito.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Juegos de manos son de bananos.
Hacienda que otro gano poco duró.
No hay más chinche que la manta llena.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Tronar como un arpa vieja.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Pueblo chiquito, campana grande.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
A buey viejo, pasto tierno.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Campana cascada, nunca sana.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.