Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
Todo tiene un fin.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Cada villa, su maravilla.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Untar la carreta para que no chirrié.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
El flojo trabaja doble.
El amor y el reloj locos son.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Hacienda que otro gano poco duró.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
No arrojes margaritas a los puercos.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Juegos de manos son de bananos.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Pueblo chiquito, campana grande.
No hay más chinche que la manta llena.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Tal vendrá que tal te quiera.
Mostacho gacho, señal de borracho.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Tronar como un arpa vieja.
A buey viejo, pasto tierno.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.