No hay año sin desengaño.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Quien da para recibir no da nada
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
El joven armado y el viejo arrugado.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Quien no canea, calvea.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Irse con la soga entre los cachos.
Idos y muertos es lo mesmo.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Con las buenas palabras nadie come.
El sueño es alimento de los pobres.
el fracaso es la madre del éxito.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
El enano ve gigantes por todas partes.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
El que algo debe, no reposa como quiere.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Llámame gorrión y échame trigo.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
La mano perezosa, pobre es.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
Las penas no matan, pero rematan.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
La gota que derramó el vaso de agua.