Pasado mañana, mañana será ayer.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Ama profunda y apasionadamente.
Las sueños, sueños son.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Voy a ir hacer un mandado.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Chancho limpio nunca engorda.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
El amor es ciego.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
A las obras me remito.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Sal derramada, quimera armada.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Chicharra que canta, calor adelanta.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Genio y figura hasta la sepultura.
¡La carne da carne y el vino da sangre!