De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Madrastra, madre áspera.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
No hay atajo sin trabajo.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
El que come aprisa, come mal.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
No hay altanería que no amanece caída.
Aseada aunque sea jorobada.
Más vale ruin asno que estar sin él.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Cazador con levita, quita, quita.
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
El mucho joder empreña.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Puta me veas y tú que lo seas.
El que su nariz acorta, su cara afea.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
El vino abre el camino.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.