Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
Nadie toma lo que no le dan.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Gato con cascabel no caza ratón.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
Gallina vieja da buen caldo.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
La buena vaina no hace buena la espada.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Nadie envejece a la mesa.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Quien vale mucho hace mucho.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
A la hija casada sálennos yernos.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Hasta el final nadie es dichoso.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
La paciencia es la llave del paraíso.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Esto está en chino.
En enero, suda el fresno.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
La lengua unta y el diente pincha
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos