Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Agua vertida, no toda cogida.
Cada cosa pía por su compañía.
Meterse en la boca del lobo.
Mal ajeno es ruin consuelo.
No mantengas más gatos que los que cazan ratones.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Hay que dar para recibir.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
El que da primero da dos veces.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Santo que no es visto no es adorado.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Tal para cual.
La adoración es una admiración trascendental
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Pereza no alza cabeza.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
Mujer enferma, mujer eterna.
Cada uno se apaña según tiene maña.
No todo el que llora, de pena llora.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
Arroz que no se menea, se quema.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".