El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Me mandaron a la guerra sin fusil.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
En Noviembre el frío vuelve.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
El diablo está en los detalles.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Un año bueno da para siete malos.
El que se apura, poco dura.
Cuanto más se ama menos se conoce
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Donde entra tajada no entra rebanada.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Fingir ruido por venir a partido.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
En la variedad está el gusto.
Riqueza vieja es la nobleza.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
El borracho, de nada tiene empacho.
La ira es locura el tiempo que dura.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
Más vale oler a asno que a muerto.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Por el rastro se da con la liebre.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
El pescador de caña, más come que gana.
Dios aflige a los que bien quiere.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.