Calle mojada, caja cerrada.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Más viejo es el viento y aún sopla.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Mal es acabarse el bien.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Al cielo nadie va con ojos secos.
El vino es la ganzúa de la verdad.
La barba no hace al filósofo
Te pido hojas y me traes ramas.
Fácil es recetar, difícil es curar.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
La manda del bueno no es de perder.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Cada cual decía del amor que tenía.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Entre menos burros, más choclo.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Año de hierba, año de mierda.
¡Chínchate un ojo!
Bueno para en plaza, malo para en casa.