Lo bailado nadie me lo quita.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Para San Vicente, enero pierde un diente.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
El que nació para buey desde chiquito berrea.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Bien está lo que bien acaba.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Gloria mundana es gloria vana.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Mejor solo que mal acompañao.
Mal largo, muerte al cabo.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Gente de montaña, gente de maña.
Ajo dulce ni leño sin humo.
A ningún tonto le amarga un dulce.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Amor nunca dice basta.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Conozco al viajero, por las maletas.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
No hay que pedirle peras al olmo.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.