Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
El papel que se rompa él.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
A la cabeza, el comer endereza.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Año de hongos, año de nieve.
Antes doblar que quebrar.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
El tono afectuoso cautiva el oido.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Si tengo trompo no tengo cuerda; si tengo cuerda no tengo trompo.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Van al mismo mazo.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.