La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
Negocios largos, nunca bien acabados.
Gente de navaja, poco trabaja.
Según es el dinero, es el meneo.
Gran tocado y chico recado.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
El que se casa, quiere casa.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Hablar con bestias es para molestias.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Necio es quien con necios anda.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Araña muerta, visita cierta.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
El papel que se rompa él.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Carnero, comer de caballero.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
La tierra será como sean los hombres.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Alcanza, quien no cansa.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.