Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
A los locos se les da la razón.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Las grandes penas no se quejan.
Leña verde no ahuma, pero ennegrece.
Guardia viejo no cae en gancho.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Intelecto apretado discurre que rabia.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Hacer de tripas corazón.
Agua de navazo, ensancha la barriga y estrecha el espinazo.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
A causa perdida, mucha palabrería.
Si las paredes hablaran.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Va como honda que lleva el diablo.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
El que se enoja pierde.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Indio comido indio ido.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Mujer precavida vale por dos.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Está comiendo zacate el burro.
Ha de salir la corneja al soto.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.