De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
De padres asientos, hijos taburetes.
A cada ollaza su coberteraza.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Es de sabios, cambiar de opinión.
¿De que vas, Santo Tomas?
Por enero florece el romero.
El que se fue a León perdio su sillón.
A año tuerto, labrar un huerto.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Dificulto que el chancho chifle.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Mucho tocado y poco lixo.
Donde lloran esta el muerto.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
La vida es un juego.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Bien urde quien bien trama.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Por Santa Lucía, vuelve el aceite a la oliva.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Nadie se meta donde no le llaman.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.