Agua vertida, mujer parida.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
En casa pobre no hay mujer buena.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
Mal de muchos, epidemia.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
En Agosto trilla el perezoso.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Culebra no se agarra con lazo.
Mira la peseta y tira el duro.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Todo hombre tiene su manía.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
El sabio calla, el tonto otorga.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Cada bota huele al vino que tiene.
De bajada todos los santos ayudan
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Échate este trompo a la uña.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Nunca con menores, entables amores.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.