En septiembre cosecha y no siembres.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
A gallo viejo gallina joven.
Es más entrador que una pulga.
Más ordinario que yogurt de yuca.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Casado por amores, casado con dolores.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
El pez grande se come al chico.
Más ordinario que una monja en guayos.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Más vale poco que nada.
No solo de pan vive el hombre.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Cojo con miedo, corre ligero.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Entre bueyes no hay cornadas.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
A cada lechón le llega su noche buena.
A otro perro con ese hueso.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Los patos marinos anuncian nieve.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
A liebre ida, palos al cubil.
Abril, lluvias mil.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Más discurre un hambriento que cien letrados.
De noche todos los gatos son negros.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.