En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Después de un gustazo, un trancazo.
¿Usted qué come que adivina?
Llamar al gato, gato.
Amor grande vence mil dificultades.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
De casi no muere nadie.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
En cada refrán tienes una verdad.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Querer matar dos moscas de un golpe
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Ítem de lista viñeteada
Otoñada segura, San Francisco la procura.
El deseo hace hermoso lo feo.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Caminito comenzado, es medio andado.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.