Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
El que calla, otorga.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
Real ahorrado, real ganado.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
A burra nueva, cincha amarilla.
La mujer es gente en la letrina.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Cortesías engendran cortesías.
El sarampión mata a lo traidor.
A la gorra, ni quien le corra.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
La lengua queda y los ojos listos.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
A gato viejo, rata tierna.
Romero ahíto saca zatico.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
Para pan y pescado, chocho parado.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
No necesito niguas para ser tishudo.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Una palabra al oído se oye de lejos.