Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
El borriquito delante, para que no se espante.
Donde las dejan, las cobran.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Más vale loco que necio.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Éramos pocos y parió la abuela.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Obra con amores y no con buenas razones.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Gente parada, malos pensamientos.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Hacer una cosa en un avemaría.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
En tiempo de campaña, apaña.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
A buen bosque vas por leña.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Los compañeros de cama se escogen de día
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
La magnificencia prestada, es miseria.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Bienes y males, a la cara salen.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Cada pez en su agua.
Hombres de noche, muñecos de día.
Copas son triunfos.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Al mal dar, tabaquear.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Hacer oídos de mercader.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.