Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Amores y dolores quitan el sueño.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Donde hay pelo hay alegría.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
En verano, no hay cocinero malo.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Agua beba quien vino no tenga.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
No hay que arrear ganado flaco.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Antes de hablar, pensar.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
La mentira nunca muere de vieja.
La muerte hace reflexionar.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Quien bien ata, bien desata.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Faena acabada, faena pagada.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Ande o no ande, la burra grande.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Quien te quiere, te aporrea.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Irse con la música a otra parte.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Dar en el clavo.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Ladra de noche para economizar perro.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El abismo lleva al abismo