A consejo ido, consejo venido.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Amar a todos, confiar en nadie.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Un juego de cartas se juega con dinero
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Incluso el día más largo tiene un final
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Ladra de noche para economizar perro.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
El saber no ocupa lugar.
Encima de la cabaña todo daña.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
El que trabaja, no come paja
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
La ley pareja no es dura.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Cuanto más saben los hombres peores son
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
La vejez mal deseado es.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.