No hay más chinche que la manta llena.
Más barato es cuidar que edificar.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Quien se casa, mal lo pasa.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Hablar con lengua de plata.
Con tontos, ni a coger hongos.
Araña de día, carta o alegría.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Callado mata conejo.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
A gato viejo, rata tierna.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
De solo aire no vive nadie.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Al enemigo, ni agua.
Nadie apalea a un perro muerto.
De los muertos no se hable sino bien.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
El amor habla incluso con los labios cerrados