Si vives de fiado, vives señalado.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
El mono sabe el palo al que trepa.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Justicia y no por mi casa.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Casa y potro, que lo haga otro.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Vida sin amor, años sin verano
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación