Muerto por una, muerto por varias.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Lo escrito, escrito esta.
El que guarda, halla.
Échate este trompo a la uña.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Olla quebrada, olla comprada.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
El pasajero se conoce por la maleta.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Carne en calceta, para quien la meta.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Lleva más cisco que carbón.
El hablar es plata y el callar es oro.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.