Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
El buscador es descubridor.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
Lunes y sábados no quitan jueves.
El oficio hace maestro.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
La mujer hermosa es peligrosa.
Bien vayas donde mal no hagas.
Invierno claro ni en verano nublado.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Buey suelto, rey muerto.
Hacer la plancha.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
Nadie ha visto el día de mañana.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
La que fácil llega, fácil se va.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.
Muerto por una, muerto por varias.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Lo escrito, escrito esta.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
El pasajero se conoce por la maleta.
El hablar es plata y el callar es oro.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Arte para lograr es el dulce hablar.
El que guarda, halla.