El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Obra acabada venta aguarda.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Gratis, hasta las puñaladas.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Para saber, has de leer.
La necesidad es la madre de la imaginación.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Al amo comerle y no verle.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
A quien espera, su bien llega.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Día que pasa, día que no, día perdido.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Rábanos y queso tienen la corte en peso.
No hay mal tiempo, solo ropa mala.
Poco dinero, poco sermón.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
La palabra es playa, el silencio oro.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
El buscador es descubridor.
La que no baile, de la boda se marche.