En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas? Y si no la tiene? ¿por qué te preocupas?
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
La abundancia da arrogancia.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Habla directamente al corazón.
Ni hablar mujer, traes pistola.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
En cualquier sitio se cuecen habas.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
La mala fe, no pare hembra.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
La pisada del amo, el mejor abono.
La buena vida no quiere prisas.
De ese infierno no salen chispas.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
El que fía, o pierde o porfía.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
O todos moros o todos cristianos.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Bastante colabora quien no entorpece.
Molino que no muele, algo le duele.
Gran constipado, culo apretado.
Asno de dos, válgale Dios.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Pesar compartido, pronto es ido.
el fracaso es la madre del éxito.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Calva buena, luna llena.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Caridad con trompeta, no me peta.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.