Despacito y buena letra.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Dar puntadas.
La cera se destruye y la procesión no camina.
De una mentira ciento se derivan.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Cabeza vana no cría canas.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Después de comer miel, nada sabe bien.
Barco viejo, mal navega.
Barájamela más despacio.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Haber de todo, como en botica.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Va como honda que lleva el diablo.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
A grandes cautelas, otras mayores.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Al pobre el sol se lo come.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.