Madruga y verás, trabaja y habrás.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Matanga dijo la changa.
La labranza no tiene acabanza.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Hacerle a uno la pascua.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Sol en Diciembre y nieve en Mayo, nunca buen.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Querer y no querer, no está en un ser.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Fingir locura, es a veces cordura.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
La flor de enero, no llega al frutero.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Sé osado y serás afortunado.
El vino comerlo, y no beberlo.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Paso a paso, se va lejos.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Quien en ti se fía, no le engañes.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Fea con gracia, mejor que guapa.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
¿Si un mono está entre los perros, por qué no aprenderá a ladrar?
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.