Para su madre no hay hijo feo.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
El que fía o promete, en deudas se mete.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
El que presta, a pedir se atiene.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Más honor que honores.
Por los ojos entran los antojos.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Más da el duro que el desnudo.
La prisa es la madre de la imperfección.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Año nuevo vida nueva.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Al freír será el reír.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Sin padrino no hay bautizo.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
El demonio no duerme.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.