Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
Al freír será el reír.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
El demonio no duerme.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
La mierda cuando la puyan hiede.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Sin padrino no hay bautizo.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Ande o no ande, caballo grande.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
Padecer cochura por hermosura.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Hacer de tripas corazón.
En tiempo de campaña, apaña.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Febrero el corto, el pan de todos.
No habría putas si no hubiese alcahuetas.
Hombre anciano, juicio sano.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
La comida reposada, y la cena paseada.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Quien vende barato vende doblado.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Quien desparte lleva la peor parte.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.