Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Leerle a uno la cartilla.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Don sin Din, gilipollas en latín.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
El mandar no tiene par.
El que no ayuda, estorba.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
Al buen día, métele en casa.
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Antes de meter, prometer.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
No hay más mala gente que hombres y mujeres.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Que bailen los que están en la fiesta.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Tras el buen comer, ajo.
Hacer de su capa un sayo.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
El loco, por la pena es cuerdo.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
El dinero hace al hombre entero.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.