Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Los sordos no oyen, pero componen.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Jurar como carretero.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
El trato engendra el cariño.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Quien primero viene, primero tiene.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Reniego de señora que todo lo llora.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
En arca abierta, el justo peca.
Comprar al pobre, vender al rico.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
No hay madre como la de uno mismo.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
De desgraciados está el mundo lleno.
Daño merecido, no agravia.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Cantad al asno y soltará viento.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.