No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Una palabra deja caer una casa.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Tarde piaste pajarito.
Lo pasado, pisado.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Perro que ladra, guarda la casa.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Aquel que guarda siempre tiene.
De noche todos los gatos son negros.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Cada uno en su casa es rey.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Querer matar dos moscas de un golpe
Quién más te quiere, te hará llorar.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Necios y gatos son desconfiados.