La mentira es animal de quinta vida.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Echar confites a un cochino, es desatino.
De higos a brevas, larga las lleva.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Maestre por maestre, seálo éste.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Muerto el perro, el gato es el que ladra.
A mi, mis timbres.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Artero, artero, más non buen caballero.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Ir de trapillo.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Con las viñas te has casado, y después se te han helado.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Remienda paño y pasarás año.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
A quien mal canta, bien le suena.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Neblina, del agua es madrina.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
La risa hace buena sangre
Al mal paso, darle prisa.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.