Ande o no ande, la burra grande.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
A jugar y perder, pagar y callar.
Hacer un hueco para tapar otro.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Un año bueno da para siete malos.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
El perro que raspa,no muerde.
Cazador y cazado confían en Dios.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
El yerro encelado, medio perdonado.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Estar como un gallo en paté.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
La gente discreta, no suelta la jeta.