En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Hay quien las mata callando.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Arena y cal encubren mucho mal.
Consejo tardío, consejo baldío.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Más perdido que Adán el día de la madre.
En enero, cada oveja con su cordero.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Solano, ni en invierno ni en verano.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
El llanto sobre el difunto.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Un buen día vale por un mal mes
El vino y la mujer se burlan del saber.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
El casado por amor vive vida con dolor.
Hacerse de la vista gorda.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
A donde no está el dueño, no está su duelo.